Una frase que me llamó mucha la atención y lo relaciono con el documento sílice- alúmina fue “ No hay refractarios buenos o malos, hay refractarios bien y mal aplicados” esta frase nos resalta la importancia de la aplicación correcta de los materiales refractarios, de la cual depende mucho de la selección, su instalación, y el uso de estos. Es importante aplicar el refractario correcto en el lugar adecuado. Con esta buena elección nos ofrece muchos beneficios como una mayor vida útil del refractario, mayor rendimiento del equipo, mayor seguridad en las operaciones lo que con lleva a importantes ahorros económicos y aumento en la productividad. Para ello para garantizar que los refractarios sean correctamente seleccionados y aplicados se deben realizar varios estudios y ensayos.
En el documento sílice-alúmina se puede ver como se utilizó diferentes herramientas de Ingeniería de materiales para poder elegir el mejor ladrillo refractario para el uso en la bóveda de un horno de fusión para vidrio.
Se hicieron varios ensayos como análisis químico, porosidad y densidad aparente, difracción de rayos X y microscopia electrónica de barrido.
Y a partir de los diferentes datos que se obtuvieron de los ensayos se hace un análisis de sus características fisicoquímicas del material, concluyo que el ladrillo A es la mejor opción para la bóveda de un horno de fusión de vidrio, porque:
• Los datos de porosidad y densidad aparente, el ladrillo A tiene menor porosidad y mayor densidad de la cual reduce la penetración de gases y vidrio fundido en el ladrillo.
• También se sabe que tanto el ladrillo A y B estaban formadas por mullita Al2O3/SiO2 de 3/2 de la cual implica que la temperatura de primera aparición de fase líquida es de 1840 o C, pero en el ladrillo B se encontraron zonas de mullita de relación menor a 3/2 lo que implica que la temperatura de primera aparición de fase líquida es de 1595 o C, lo cual implica una menor refractariedad que el ladrillo A.
• Por último con respecto a la presencia de impurezas que afecta la refractariedad, el ladrillo B contiene mayor cantidad de K₂O, una de las impureza más perjudiciales que reduce la refractariedad.
De esta manera, se demuestra que la Ingeniería de Materiales es clave para garantizar la elección del material adecuado, ya que su correcta selección asegura una mayor vida útil, un mejor rendimiento operativo, mayor seguridad y en consecuencia importantes beneficios económicos y de productividad.