Este artículo confirma que no hay materiales buenos ni malos, sino que la decisión de usarlos es lo que puede ser buena o mala para un proyecto específico. Como se observa, las propiedades de los dos tipos de ladrillos analizados varían significativamente según su procedencia, lo que los hace más adecuados para diferentes circunstancias y aplicaciones constructivas.
La determinación de cuál material es más apto para este caso particular se logra a través de los diferentes ensayos presentados en el artículo. Estos ensayos, que permiten evaluar propiedades como cambio de fase, porosidad y densidad bajo mismas condiciones para ambos ladrillos, son posibles gracias a los avances y conocimientos desarrollados en el campo de la ingeniería de materiales.