Esta noticia sobre una mujer wichí que perdió a su bebé por falta de atención médica en el hospital de Tartagal (Salta). Este caso refleja cómo las políticas de salud desiguales y las opresiones por clase, género y raza impactan directamente en la vida y la salud de las personas.
La mujer acudió varias veces al hospital sin ser atendida, y el maltrato del personal se basó en prejuicios hacia su idioma, su apariencia y su condición económica.
Desde la mirada de Kimberlé Crenshaw, es interseccionalidad, porque se cruzan distintas formas de discriminación ser mujer, indígena y pobre generando exclusión y violencia.
También se mencionó la violencia institucional en salud, entendida como cualquier forma de maltrato o negación de derechos dentro del sistema sanitario.
Por otro lado, la Accesibilidad a los servicios de salud se explica que la accesibilidad no se trata solo de poder entrar al sistema, sino del encuentro entre las personas y los servicios, donde muchas veces existen barreras económicas, culturales y simbólicas que impiden una atención digna y equitativa.
En conclusión, este caso demuestra que el derecho a la salud no se garantiza solo con hospitales, sino cuando el sistema logra eliminar las barreras y reconoce las diferencias sociales, culturales y de género.