“DETERMINANTE SOCIAL DE LA SALUD”
Existen muchas circunstancias que influyen en nuestra salud qué obviamos, desconocemos o simplemente están fuera del control individual; este conjunto de circunstancias conforman los determinantes sociales de la salud. También refiere a la comprensión de la salud no solo como un asunto de enfermedad individual, sino como un concepto complejo que abarca la vida individual, el grupo socioeconómico al que se pertenece y la sociedad en su conjunto.
Todo influye en nuestro bienestar (desde donde nacemos, como crecemos, vivimos, trabajamos, etc).
Para comprender lo que es un determinante social de la salud podemos hablar de las circunstancias materiales que corresponden, por ejemplo: a la disponibilidad de alimentos que tenemos, el acceso a un trabajo digno, servicios esenciales como el sistema de salud, educación… que repercuten sobre la salud física, mental y social.
“JAIME BREILH”
Sugiere pasar de una perspectiva individual a una colectiva en la comprensión de la salud para superar la visión de la salud como un mero tema de enfermedad en personas individuales. Nos habla de una ley de “tres dimensiones de la salud” para entender las causas de las enfermedades:
Dimensión General: alude a la estructura socioeconómica, la configuración política y la configuración cultural de una sociedad. Estos elementos determinan la lógica de desarrollo de una sociedad y, por ende, los modos de vivir de los diferentes grupos sociales.
Dimensión Particular: los modos de vivir de los grupos sociales, que incluyen el modo de trabajar, de consumir, de construir la identidad, entre otros.
Dimensión Individual: refiere a la salud de las familias y los individuos, que se desarrollan como parte de un grupo social y, a su vez, ese grupo se desarrolla dentro de una lógica general económica, política y cultural.
“¿QUÉ TIPO DE INTERVENCIONES EN SALUD DEBERÍAMOS PRIORIZAR?
Para crear una sociedad más sanas debemos tener en cuenta tres recomendaciones básicas:
1. Acrecentar las condiciones de vida cotidianas y generar entornos saludables para todas las personas y en todos los ámbitos y disponer de un sistema de atención y salud universal.
2. Luchar contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos; que la equidad sea un criterio de evaluación de la actuación de los gobiernos.
3. Disponer de sistemas de medición, análisis y evaluación que permitan elaborar políticas acordes con las necesidades de las personas.
También para determinar qué tipo de intervenciones de salud deberíamos priorizar, es fundamental partir de un enfoque que aborde las tres dimensiones de la salud.
A nivel general podemos priorizar políticas socioeconómicas que no sean excluyentes, reformas políticas y transformaciones culturales que impacten en los modos de vivir. En el nivel particular se deben mejorar las condiciones de vida (los modos de trabajar, consumir,etc.) y la calidad ambiental que beneficien a todos los grupos sociales. Finalmente, a nivel individual, las intervenciones deben reconocer que la exposición al problema y la vulnerabilidad de los grupos dependen de su posición social y cómo esto afecta a la salud.